“Desalojada de sí misma, buscaba cómo volver. El vacío en donde maniobra no responde a sus movimientos.” - Henri Michaux
... una rara descripcion de mis cosas.
Afrobeat… el sonido de Tony Allen, me sorprendido, aunque sabia a lo que iba, me dio sentido a todo el día. No me importo gastarme lo que no debía, para ir verlo. Me impacto su soltura, el como lo pasaban bien en el escenario y como todos bailaban… aun más me sorprendió quien seria el trompetista. El único blanco en un grupo y en una música netamente negra, donde el sabor no es de extraño… pero, aquel sujeto jugueteando, tocando con tal soltura como sus compañeros… que me fascine, por la particularidad de su situación.
La foto sale mal... porque no se podia fotografiar en el teatro, y una señora al verme me amenazo!... no todo es perfecto!.
Entonces sufrí…
Nadie entendía por qué sufría.
Yo no entendía porque sufría
Algunos deseaban que sufriera
Un árbol florido que se contemplaba…
en esa situación me sentía.
Había perdido algo, que me había convencido de que era necesario,
que me daba seguridad.
Lo perdí, en esa plenitud de la alegría,
de que por fin ya aquella fuerza tenia sentido,
perdí mi capacidad de narrar,
pues ya no era necesario hablar o escribir de sueños.
Entonces florecí.
Florecí porque ya no estaba sola,
y un murmullo me invadió,
las flores también sonaban y todo lo que se tocara parecía perfectamente armónico.
Así, la soledad ya no fue mi fuerza.
Pero el viento, los movimientos de las cosas,
se llevaron mi alegría,
las flores se enmudecieron…
Y, si había olvidado lo que era sufrir,
ahora sentía que el sufrimiento era mayor y distinto.
Era carencia
Tras ello no pude aferrarme más a mis fortalezas de antes:
la soledad y la independencia, estaban vacías.
Me quede entonces, como un árbol con flores dispuesto a dar frutos… a la espera de otro otoño, para renovar sus hojas.
M.
Si se analiza la dieta de los europeos en
Janet Long-Solís, “Capsicum y Cultura. La historia del chilli”, Fondo de Cultura Económica, México, 1986. p. 9