26 marzo 2012
poema popular para mi laucha
mi lauchita hermosa, quiero dormir toda la mañana contigo
tomar desayuno tranquilos
y comer a la 1, almuerzo juntitos,
no me gusta estar encerrada
en una oficina pareada
de gente que no sabe, ni tiene
una laucha para comer a las 9
a las 10, a las 23.00
a toda hora para roer!
17 junio 2011
cumpleaños
12 enero 2011
Com uma bofetada em meu coração
Despertei hoje com uma bofetada em meu coração
duvidando de nossos planos,
com a esperança decaída,
as vezes desahuciada
Caminho embaixo du sol, entre o cimento ciudadão
no sentimento de tuas palavras...
a ferida que nós fazem.
Sinto em mim um pano de mesa sujo,
e já não posso limpar mais, nem limpar-nós do que negamos de ver: nós.
O perigo de uma palavra rota,
o ódio que cheira de tua saliva
a sensação que sou insignificante...
seu grito desesperado, já não é auxilio, senão de verdadeira desesperação!
e bate me coração,
levando-te toda a alegria que alguma vez fizeste-me sentir.
Com melancolía,
hoje caminho, esperando pegar o meu rumo novamente.
28 enero 2010
22 septiembre 2009
Saudade
Frente a mares en donde alguna vez te bañabas, me vine a dar cuenta de quien eras. No se porque me reconocí en esa aguas, me parecieron las mías… al ver tu tierra, me intuí similar, conocida, sensitiva a tus hurañas formas de caminar.
Fue una sonrisa sonora, como cuando la lluvia golpea la tarde en tu ventana, donde todo tiene otro aroma, me deslumbre por esta insospechada forma de conocerte… así te ame, a ratos, a segundos, a siniestros segundos cuando mi conciencia me permitía el sentimiento.
Cuando llegue al Atlántico, nuevamente, tuve otra forma de verte… siguiendo tus pasos, pensando tus rutas, tratando de oler como me decías que olías las cocinas y los platos por las callejuelas de Alfama… pensé en quedarme en esta orilla, abandonar la otra rivera, dejar de lado un amor certero, por una esperanza ciega de olores nuevos.
Pero volví al pacifico, añorando el atlántico… y no me quito de encima tu mirada de azul profundo, que me dejo llevar por aquella ciudad, no puedo dejar de sentir y rogar que aparezcas por mis rutas como un navegante, que conocieras mis rumbos como permitiste aproximarme a los tuyos. Que enfrentaras no sólo un enorme mar, sino a una masa viviente de alturas inigualables, la cordillera y sus montañas te aplastara de manera que sucumbieras al mágico encanto que tiene sus rutas, sus personas, su cielo azul, donde susurran a lo lejos leyendas que buscan las aguas, como las tuyas… que te permitieras amarme, por medio de mis caminos y mis viajes, comprendiendo la fuerza de esta norme mole de tierra que se alza de sur a norte.
M.
23 agosto 2009
Amatoria reciente
Recuerdo una sonrisa sospechosa, un deseo anunciado, una anécdota permanente, una espera ansiosa en la oficina, una inesperada sorpresa, una calidad mirada, un desorden desbordante, un reflejo de esperanza…
En un desolado Museo, dos personas se sonreían. En una oficina, formando parte del aparataje social de “funcionarios”: dos miradas se reconocían… nos sabíamos distintos, nos dudábamos.
Angustia tuve al mirarte partir, aunque yo era quien me iba; sensata fue tu despedida. Mi ausencia no significaba nada entonces en el cotidiano transcurrir de actividades penumbrosas, de bajo internes intelectual, de inapropiado equipaje; mi ausencia no significaría nada, de lo que tus risas hacían ver en el embrollo de papeles y esquemáticas reivindicaciones de lo que en el fondo seguía siendo colonialismo.
A veces pensé que nos volveríamos ver, ahora no creo que se cumpla ese augurio. Siempre quise probarte, esa será la única verdad.
M.
9 agosto 2009.
10 agosto 2009
A mi amor
Me palmo en la infancia, como si tuviera sentido aun hoy verse crecer… me recobro, como si fuera inútil proyectarse, me reinvento a cada rato dentro de los limites posibles. Pero por mucho que quiera mantener las composturas, siempre por el más ínfimo rincón de la muralla me escapo, y ni yo misma puedo contenerme en esta alegría de alejarme, como si sólo eso tuviera sentido, como si eso fuera lo importante.
Cuando retorno en la noche, creo que no he hecho suficiente. Más mis dudas tengo, porque a la mañana siguiente buscaré, en cualquier agujero posible, un espacio nuevo para irme, sin rumbo, sin paso, sin nada más que me ate.
M.
31 de julio 2009
