12 enero 2011

Com uma bofetada em meu coração

Despertei hoje com uma bofetada em meu coração

duvidando de nossos planos,

com a esperança decaída,

as vezes desahuciada


Caminho embaixo du sol, entre o cimento ciudadão

no sentimento de tuas palavras...

a ferida que nós fazem.


Sinto em mim um pano de mesa sujo,

e já não posso limpar mais, nem limpar-nós do que negamos de ver: nós.


O perigo de uma palavra rota,

o ódio que cheira de tua saliva

a sensação que sou insignificante...

seu grito desesperado, já não é auxilio, senão de verdadeira desesperação!

e bate me coração,

levando-te toda a alegria que alguma vez fizeste-me sentir.


Com melancolía,

hoje caminho, esperando pegar o meu rumo novamente.

18 noviembre 2010

cuento de adas

aveces pienso que podría ser como una rata vieja, de esas que ya a sobrevivido tanto y de tantas formas, que no tendría porque chirriar los dientes frente a ninguna vicisitud.

pero en vano, veo como se castañea los molares...

cada día se es aun más hiriente,
como todos inunda las murallas,
con un olor a alcantarillado, donde los ratones no sólo portan rabia que infecta a otros animales, sino por sobre todo a los hombres que viven sobre ellos.

entonces prefiero pintar la imagen de un ratón de campo, libre y ladrón,
colgado de las higueras dejandose caer amarrado a la fértil fruta,
que no olvida nunca madurar y que con tanta generosidad alimenta también a sorsales, tordos, gallinas y espantapájaros.

ratones bandoleros, que cruzan las cornizas para robar gallinas, comer polluelos, hurtar maíz en el invierno y reírse desde su madriguera de los perros que los rondan.

¿quiénes son entonces ratas, en aquellos cuentos de adas que nos contaban cuando niños?.

por qué Camus ilustro con aquellos animales este hedor casi mortífero, donde parece no pasar nada, pero que explota como una peste...

digamos que: ¿quiénes son entonces ratas?

¿son sólo aquellos seres que sobreviven en las alcantarillas?,
¿qué se baten a duelo por las nocturnas avenidas, por una contienda tan sensata como sobrevivir?...

¿quiénes son ratas realmente?

cuando se deja morir a 1110 de personas en Haití de coléra...
quiénes traen o portan la peste, entre los que solo luchan por sobrevivir.

26 octubre 2010

o novo território (ou, muito gosto Senhor Falcon)

não sei como você se afastou desta existencia... mas você existiu degando lembranças.
você não me conheceu, eu tampouco; mas hoje tenho muitas pergunas para você.
Sei só historias duma tristeza... e de sua morte. Sei que deixo a vida, de forma tortuosa, en ninguém sabia melhor que você sua situação.
Mas fique tranqüilo, porque nossos lembramos sua pessoa, deixo grandes amigos... e sua vida pelo pequeno pais du sul não foi esquecida.
Agora eu vou saber de você, eu procuro uma viagem de volta (para você e para meu, de ida, quizas?) voltar onde você foi... e será sempre!. Com sua ayuda vou chegar, escutar suas palavras, sua gente e morar em sua cidade. Eu vou pra lá, Bahia me falara de você e eu falare de nossa saudade.
O caminho de frente... o Senhor Falcon, muito gosto, vou entrando en sua língua, em sua casa... tenho muito que contar lhe de minha familia, desde que você partiu.. em seu honor estudo portuguêis.
Obrigada.

M.

29 septiembre 2010

… a la hora de yoga.

A las 6.30 am, las lagañas pegadas, salen mis pies, cruzo calles y subo a la micro.

Colgando el Mat, ropa cómoda… ahuyentando el smog que en las próximas horas caerá en la ciudad, con espíritu de trabajador madrugador.

Y aunque mi espíritu se siente libre, dispuesto y alegre… de ver clarear el alba… No existe la misma sensación en todos.

Un vistazo por la micro, caras sentadas en lo sueños que nunca llegarán a ocurrir, cabezas cubiertas por gorros que tapan orejas, ojos y bocas… pantalones manchados y zapatos pintados, dormitazos en la ventana de la micro, que ya no prestan atención al despertar de la mañana, sin sonrisas, sin ánimo…

En verdadera angustia se levanta Santiago. El Santiago que construye, que abre puertas, que vende diarios, que ordena la ropa de las tiendas, quienes entregan el pan…

Santiago que suda, no en una clase de yoga, sino Santiago que suda lo que otros sólo suspiran… Dicen que ¡con gran esfuerzo suspiran!, en apretados trajes grises.

La ciudad se despierta sobre los hombros de tanta, tanta gente… que acumula el sueño de todas las madrugadas que por generaciones les ha toca que sacrificar.

M.

07 septiembre 2010

El "hoy"

La distancia… se lleva siempre ahí; pues entre más se pega a ti, parecieras correr el riesgo de romperte, y cuando a ratos te topa, te quema. Al punto que no sabes como amaneces con marcas en el pecho, en aquel rincón pequeño que se dejar ver entre el hombro y el cuello.

Una risa que soporta el peso de tus labios, es sanador… aunque sabes que mantienes una especie de dimensión secreta para no desenmascarte “del todo” frente a los acontecimientos.

La vida va ahí, rotando el peso de tu cuerpo de un pie a otro, para tener el equilibrio y saber cuando puedes soportar. Equilibras la desidia, la esclavitud y la impunidad, estampada en tu frente, con la esperanza y libertades proyectadas a un futuro… en ese otro lugar que algún día te recibirá de brazos abiertos.

Sobrevivimos con esa imagen mesiánica, que día a día puede dar sentido, aunque sabes que ese “hoy” no existe. El que existe, expele un olor a muerte dejando a todos inmóviles, copando las calles, las miradas y las manos, posándose en el living de tu casa, sonriéndote complacientemente mientras tomas once, asechando todo momento para darte, no una puñalada, sino quemarte con bencina si es necesario…

Ese “hoy” con hálito de tumba, va sepultando cada día más, y más personas… y lo que antes se llamaba diablo, es casi insignificante frente a la malingnidad de este nuevo “hoy”, que no renueva, que sólo va descomponiendo, con tanta sutileza... ¡o incluso a la fuerza!, sobretodo para quién trate de instalar esa imagen mesiánica en el “hoy”. La justicia no existe, la verdad no se pronuncia, ni se permite la sensatez.

Entonces ¿te sorprendes de las huellas de tu cara en la mañana?, ¿Qué otras cicatrices carga tu cuerpo?, ¿Por qué duele ya no sólo el corazón, sino la columna?... ¡nueva esclavitud vendida de modernidad! ¿Cuánto más quieres de mi?... revuélcate, porque no será fácil.

Yo estoy tranquila.

M.