13 agosto 2012

ese es mi nombre: Mariama

Todo va creciendo...
cuando te miras en el interior de una casa vieja, llena de recuerdos que no son tuyos, no tenias ni la menor sospecha de lo que era la edad; pues con tan sólo 7 años, venias a habitar esta nueva ciudad, este nuevo pais, este nuevo modo de ser.
Te golpeaste en el pie y creciste,
camine
todo va creciendo, pero es insospechable como se retuerce los conflictos en la vida, te aprisionan, te amarran, en embadurna de pegamento y asi, las penas se van quedando, los temores, las dolencias, las nostalgias.

Asi es mi alegria, la alegria de alguien que sabe que ha vivido, pensado, llorado, sufrido y sobretodo crecido.
Estoy tranquila en mis dolencias, porque me hacen humana, grande y penetrante.
soy fuerte, por mi estrella, por mi historia, mi herencia...
siempre
conmigo... porque yo soy hija de la sobrevivencia
soy la esperanza de una familia
soy la oportunidad de otra vida
soy el regalo de los dioses.
ese es mi nombre
Mariama

22 julio 2012

encontrandome


M. vuela, como viento... precipita, se condensa, sucumbe ¡se agota!
M. susurra debajo de la almohada, camina desclasa, carente, somnolienta, con los ojos vendados, solo puede oler!...
M. rebrota, se expande como una nube, vuelve a subir al aire, viajar, perderse en el horizonte, ... oye voces, canta al aire, los pájaros rechinan, el mundo le habla... se abre los ojos.
M. recuerda a su primo, que esta en el norte, como luz, plena luz

... y yo soy una luciérnaga en el cemento!

24 junio 2012

Buscar


Como te puedo explicar... que ya ni busco, ni se como hacer para salirme con la mía
con heridas que tiene mas vínculos a la esclavitud, que al accidente urbano, marcho callada sabiendo que no conduce a nada.

Amarrada de un pie, ganando 3 veces el salario mínimo y me parecieran callar con esta “posibilidad” de consumir más. Pero trato de comer fruta de la estación, no comprar aceite de oliva de España, reducir la huella de carbono, reutilizar lo más posible, hacer compost colectivo.

Pero como te explico... que ya no es suficiente.

Escucho Caetano Veloso, para matar la nostalgia; leo sobre la afrodescendiencia en chile y america latina, pienso en tantas posibles relaciones e investigaciones. Y entonces todo se configura al revés.
Un barullo me saca de cualquier sentido, y él estar aquí se vuelve innecesario.

Ni soledad
.. ni hastío...

no es nada...

¿que sera entonces lo que hay que explicar para que esto no funcione?.

Ni tu sonrisa,
ni tus ojos brillantes de color aceituna
nada me traduce esta necesidad de “no estar”.

… y volvemos a lo mismo de siempre... parece que en el horizonte la única salvación es irse
para este no estar, hacerlo literal, el irse... transitar.
¡pero si tan bien que iba! Con deseos de enraizar.

Y como me explico esto?.

Es aburrimiento
es una forma de vida?
es... lo que siempre és...

buscar.

28 mayo 2012

Humor chileno?... o como te saca de madres un payaso en la micro

Hoy dos payasos se subieron a la micro, y comenzó la típica rutina: de la suegra, el travesti, y después pasamos al mariconcito, para terminar la rutina con la burla a los peruanos y a tu mama... mirando por la ventana para no tener que morderme la lengua, se acerca uno de estos personajes, y bajo su show predeciblemente machista, comenzó a gueviarme “a por que me miras con tanto deseo” “ahy, si no... soy casado”... hecho que termino por reventarme, tener que aguantar sus chistes fachos, ¡¡además que me hinchara las pelotas!!... “no, fíjate invecil, no te miro con cara de deseo, sino con desagrado por tu chistesito racista!”... y frente a ello, comenzó el revuelo en la micro, los dos payaso, comenzaron a decir “racista, yo... ¿por que? Si no le dije ninguna groceria a un peruano, ¿alguien dice que ofendía a un peruano?”... y peor aun, una señora dijo “no, no...” y entonces, los payasos siguieron riéndose, “que yo era casa con un peruano” (continuando con su argumento machista, de la mujer de...) y así entre dimes y diretes, comenzó la típica argumentación ignorante del payaso: “mira si a los peruanos en España sabi' tu que los reciben bien, en cambio al chileno, no... no, para que tu sepas al chileno, apenas pisa España, lo de vuelven altiro...” ya indignada, le dije: ¿haber de que hablas?, ¿tu has estado en España?... Payaso: no, pero es así, así tratan a los chilenos... y yo: ¿haber, tu as pisado bajaras?, mira primero infórmate bien!!!... acto seguido llegamos a Matucana y se bajaron... echándome chuchea'as...  A continuación reflexiono dos cosas: Una la cara de expectación de la gente, y la vieja que apoyaba a los payasos, que porque había que reírse y no ser amargado, o sino quedarse callado... ¡Quedarme callada!, acto tan chileno, reírme, reírme de la bromita del gueon, del patron, de paco, de... o callarme... pero ¡¡como puedo ser imprudente de pararle el carro si me molesta!!... no mejor poner la cara de nada, y que pase todo como si no me molestara... ¡mierda idiosincrásica chilena!. Segundo, nunca entendí que tenia que ver que en España trataran mal a los chilenos, para que en Chile debíamos tratar mal a los peruanos, ¿alguien me explica eso?, menos aun que ¡en España tratan bien a los peruanos y no a los chilenos!!... esa si que me la desayuno, porque ni lo sabia cuando vivía ahí, de haberlo sabido, había estado con más cuidado cuando me baje en Barajas... Lo que hace la falta de educación, la ignorancia y la televisión.

22 mayo 2012

desde una ventana...

me senté a tomar un chocolate caliente, en una esquina de cumming con almirante montt... pasaron los segundo, y se cerro el café.
desesperanzada, tome mi libro, y busque otro lugar: llegue a un bar, en la esquina contraria.
yo : en la barra leía, con una cerveza.
me sentía admirablemente sola... pero contaba cada segundo,
golpeteando las yemas de los dedos por cada silaba del texto, y cada peatón que pasaba frente a la ventana del bar.
transcurría el atardecer, entraba y salian personas en segundos largos y apretados
en el tiempo de una paceña y un articulo sobre negritud.
me sonreía el trompetista del bar,
y me sentida sadicamente libre para esperar... segundos entre mis dedos
como quien desgrana una coronta para dar de comer a las gallinas,
así esperaba que cruzara un transeúnte en aquella ventana, se detuviera, me viera y reconociera en efímeros segundos que lo esperaba.
no importo, pasaron segundos que fueron horas... nadie se reconoció en el reflejo de la ventana, ni se percibió mi gorro rojo desde afuera,
la espera nunca fue una escenografía ideal para ser divisada
no hubo aplausos
ni ovaciones
ni menos suspiros de ilusiones
solo una cerveza, acompañando una lectura en un bar.

M.